Gritar el pedido hacia la cocina funciona con cuatro mesas. Con veinte, empieza a costar platos devueltos, bebidas olvidadas y discusiones entre salón y cocina sobre quién dijo qué.
La impresión por área resuelve el problema en su origen: cada producto del pedido se imprime automáticamente en el punto donde se prepara. Las gaseosas salen en la barra, el lomo saltado en la cocina caliente, el postre en la estación de postres, y todo ocurre en el mismo instante en que el mozo confirma la comanda.
Cómo se configura
- Se definen las áreas de preparación: cocina, bar, barra, parrilla, postres, o las que tenga tu local.
- Se asigna una impresora a cada área. Puede ser una térmica de 58 mm en la barra y una de 80 mm en la cocina, según el espacio disponible.
- Cada producto se vincula a su área. Este paso se hace una sola vez, al cargar la carta, y luego se hereda en cada venta.
- Listo: al enviar la comanda, el sistema reparte los ítems y cada impresora recibe únicamente lo que le corresponde.
Formatos soportados
- Térmica 80 mm: el estándar para comandas de cocina y para boletas. Buena legibilidad y velocidad alta.
- Térmica 58 mm: útil en barras estrechas y puestos de delivery, donde el espacio manda.
- A4: pensado para facturas a empresas, cotizaciones y reportes que se archivan o se envían por correo.
Qué lleva una comanda bien impresa
Una comanda no es un ticket de venta. No debe llevar precios ni totales: quien cocina necesita otra información.
- Mesa o identificador del pedido, y nombre del mozo.
- Hora exacta de envío, para medir tiempos de preparación.
- Cantidad y producto, en tipografía grande.
- Toppings, quitados y notas ("sin cebolla", "término tres cuartos", "para llevar"), destacados para que no se pasen por alto.
- Marca clara cuando es un agregado posterior a una comanda ya enviada, para que cocina no lo confunda con un pedido nuevo.
Errores frecuentes al montar la impresión
- Una sola impresora para todo el local. Ahorra en hardware y se paga en errores. La segunda impresora casi siempre se amortiza en semanas.
- Impresoras conectadas por USB a la PC de caja. Si esa PC se apaga o se reinicia, la cocina queda ciega. Conviene usar impresoras de red con IP fija.
- IP dinámica. Si el router reasigna direcciones, las impresoras "desaparecen" sin motivo aparente. Fijar la IP evita ese fantasma.
- Papel de mala calidad. El papel térmico barato se decolora en horas; si necesitas conservar copias, es un problema real.
- No tener plan B. Definir de antemano a qué impresora se redirige cocina si la principal falla evita una noche caótica.
Impresión y facturación electrónica
Conviene tener clara la diferencia: la comanda es un documento interno y puede imprimirse cuantas veces se necesite. La boleta o factura electrónica es un comprobante con validez ante SUNAT, y en PuntoRest se emite con su representación impresa y su código QR, sea en térmica u hoja A4, mientras el XML firmado viaja al canal correspondiente.
El resultado, del lado del salón, es el que interesa: cada producto llega donde debe, sin que nadie tenga que gritar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas impresoras puedo conectar?
No hay un límite práctico. Puedes tener una impresora por área de preparación más las de caja, siempre que estén accesibles en la red del local.
¿Sirve cualquier impresora térmica?
Trabajamos con impresoras térmicas de 58 y 80 mm compatibles con el estándar ESC/POS, que es el más común del mercado. Recomendamos modelos de red con IP fija.
¿Puedo imprimir la comanda y la boleta en la misma impresora?
Sí, es posible en locales pequeños. Sin embargo, separar cocina de caja evita que el cliente espere su boleta mientras se imprimen comandas.
¿Qué pasa si una impresora se queda sin papel en pleno servicio?
El pedido queda registrado en el sistema y la comanda puede reimprimirse o redirigirse a otra impresora en cuanto se resuelva. Ninguna venta se pierde por un problema de impresión.